Golpe de amor
Mientras Adara camina por la orilla de la playa disfrutando
la sensación de las olas golpear sus pies descalzos, al leer Romeo y Julieta:
“los placeres violentos terminan en violencia,
y tienen su triunfo en su propia muerte,
así como se consume el fuego en la polvera,
en u beso voraz”
“los placeres violentos terminan en violencia,
y tienen su triunfo en su propia muerte,
así como se consume el fuego en la polvera,
en u beso voraz”
En un instante aquel libro que tanto amaba se
alegaba de la orilla para adentrarse en el mar sin posibilidades de ser
rescatado
-NOOOOO……!!!!!!-Adara grita al ver como aquel libro
se aleja sin poder hacer algo.
-perdón, perdón, de verdad lo siento mucho estaba
un poco distraído, lo lamento, pero dime te paso algo te golpeé en algún lugar-
Adara subió la mirada con los ojos llenos de lagrimas por ver como perdía uno de
sus tesoros más preciados- no fue mi intención chocar contigo, pero ya no
llores no paso nada grave.-como que no paso nada por tu estupidez yo acabo de perder el primer libro que me regalo mi padre.
-perdón de verdad lo siento mucho, pero dime puedo hacer algo por ti te puedo llevar a tu casa.
-no gracias, ya has hecho demasiado esta noche-dice Adara mientras se va caminando aun con lagrimas en los ojos.
Aquel apuesto hombre de cabello rizado y negro como la noche, con unos ojos encantadores y una sonrisa perfecta, solo observo como aquella chica se iba caminando, quedando cautivado por los ojos de aquella joven que aunque llenos de lágrimas eran realmente hermosos.
-hey Mike que haces parado ahí ven te estamos esperando- al escuchar su nombre el apuesto hombre despierta del hermoso encanto que le ha causado aquella joven.
-no Stephan no me hicieron nada solo que por culpa de un tonto perdí mi libro de Romeo y Julieta.
-lo lamento tanto Dar- dice mientras le da un fuerte abrazo- se lo mucho que significa ese libro para ti.
-bueno si pero ya no hay nada que hacer; me voy adormir estoy muy cansada y enojada, dormir me tranquilizara un poco.
-está bien hermosa descansa y bueno tranquilízate, ya verás que mañana será un buen día TE QUIERO MUCHO- le dice mientras Adara sube las escaleras rumbo a su habitación para poder olvidar por un momento lo que le ha pasado esa noche.
